sábado, 14 de mayo de 2016
CONCLUSIONES
asegura una mejor condición de vida.
Sin embargo, integrar o articular las TIC en la educación no es sólo adquirir o acceder a
artefactos o servicios, como el computador, Internet o los tableros interactivos, pues no se puede
hablar de cambio si se sigue haciendo lo mismo, así sea con otras herramientas. El cambio es un
proceso que implica que el maestro empiece a hacer cosas diferentes en el aula, desde una postura
o visión clara sobre cómo las nuevas tecnologías van a ayudarle a desarrollar otras formas de
entender y hacer su labor como educador. Así, la presente unidad brinda elementos para
reflexionar y realizar acciones que conduzcan a generar nuevas experiencias de formación, donde
las TIC se usen y aprovechen realmente como herramientas transformadoras.
El texto “Las dimensiones para la integración de las TIC en el aula” plantea y argumenta tres
tensiones que las TIC generan en la educación, y la respectiva postura pedagógica a asumir frente
a cada una. La primera tensión está en la dimensión de la información, considerando el fácil y
extenso acceso a ella a través de las nuevas tecnologías. En este sentido se plantea que el rol de la
escuela es fomentar su aprovechamiento para entender nuestro contexto y actuar sobre él, así
como también la producción y publicación colectiva de información propia. La segunda tensión
está en la dimensión de la comunicación. Aunque las nuevas tecnologías facilitan publicar e
intercambiar mensajes, esto no implica necesariamente dialogar, construir significados colectivos,
ni coordinar acciones. Por ello se considera importante asumir la comunicación no como un
modelo estático (emisor, receptor y canal), sino como un modelo dinámico y político donde lo
esencial es la negociación de sentidos entre las personas. Finalmente plantea que la tercera
tensión está en la dimensión en la creación de representaciones del mundo, tanto desde la ciencia
como desde el arte. La ciencia entendida no como un conjunto de información sino como una
actitud, una forma de acercarse a los fenómenos naturales y sociales y, el arte, no como un relato
histórico de obras y artistas, sino como una forma de desarrollar la sensibilidad humana.
Estas tres dimensiones no sólo evidencian posibilidades en la experiencia de aprender y convivir
juntos, también dejan ver nuevos retos sociales para relacionarnos como individuos y grupos en
un mundo donde se habita lo local pero se participa como ciudadano global. Un ejemplo de ello
es el reto que supone la facilidad de acceso y publicación de información para la formación ética,
donde la escuela tiene la importante labor de propiciar y fomentar el respeto por la voluntad de
las personas y organizaciones frente a lo que elaboran y publican. Este es el tema que aborda el
texto “El derecho de autor en la era digital”, donde se exponen algunos aspectos relevantes sobre
propiedad intelectual, a fin de saber cómo proceder legal y éticamente al entrar en contacto con la
información de otros. En esta misma dirección se propone el texto “Por qué hablar de software
libre en Instituciones Educativas” donde se plantea cómo las decisiones sobre qué software
utilizar en el aula, puede incidir para obstaculizar o potenciar procesos educativos orientados a la
co-creación y el desarrollo de competencias tecnológicas propias.
De esta forma, esperamos que los planteamientos contenidos en esta unidad permitan aclarar los
escenarios posibles en torno al uso y aprovechamiento pedagógico de las TIC en la escuela,
reconociendo que los cambios sociales en relación con los desarrollos tecnológicos no se dan
accidentalmente, sino que se gestan gracias a personas que, conscientemente, impulsan acciones
y procesos para transformar las realidades a las que pertenecen.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario